Alex de la Iglesia nunca ha sido el creador de imágenes que me ha quitado el sueño, sin embargo he de reconocer que me ha hecho pasar muy buenos ratos en "El día de la Bestia", "La Comunidad", "Acción Mutante" y tantas otras. Por otro lado, la novela de Guillermo Martínez, que leí hace ya unos años, me pareció bastante acertada. Sinceramente, no recuerdo exactamente las sensaciones que me dejó, pero supongo que buenas cuando hace poco el recuerdo de "Los crímenes de Oxford" me empujó a comprar y leer su nueva historia, "La muerte lenta de Luciana B.". De esta sí puedo decir que me atrapó desde el principio para dejarme un poco insatisfecho al final, supongo que como cualquier relación con una historia en la que hay una mujer por medio. Aquí acepto críticas. Además redunda en el asunto de los crímenes imperceptibles, mala cosa en dos novelas consecutivas.
Dicho esto, la película del director de Bilbao podría haber sido una gran película de suspense de no ser por una enorme lacra desde mi punto de vista, el reparto. La historia tiene elementos para trinufar: el enigma pseudocientífico, el ambiente siempre atractivo de las ciudades - campus universitarios (olvidemos "Tuno Negro") quizá algo desaprovechado (aún recuerdo una novela que leía hará unos 10 años llamada "El Secreto" que me atrapó precisamente por este motivo), y, como no, un plano-secuencia (imagino que falseado al estilo de "La Soga") que enlaza a todos los personajes implicados en la trama de la historia en un pueblo donde todos se conocen y que permitiría a Garci aludir a "Sed de Mal" en el caso de que programara la película en su "Qué grande es el cine". Sin embargo no me creo nada. Y no me creo nada porque un hobbit nunca podría hacer un doctorado en Oxford, ni en la Complutense. Elijah Wood no encaja en el papel, y en ningún momento me creo a ese personaje como alguien que pueda influir en lo que piense el inspector de policía (que no se porque me recuerda al jefe del Inspector Gadget), y mucho menos enamorar a una Watling salida de la nada en la historia y a la que no se presenta como enfermera hasta bastante avanzada la trama, justo cuando hace falta. Del policía ya he hablado, pero es que a mi me parece un poco caricaturesco, y no creo que ese fuera el tono de la película. Lo de John Hurt no me "dolió" tanto, pero no sé si fue el respeto a la edad, o si realmente en este caso la elección del actor y el personaje estuvieron en su papel. Pienso que sí.
Resumiendo, era una pelicula que me apetecía ver bastante y que me dejó con mal sabor de boca porque a los 10 minutos ya me había salido de la historia por culpa de los actores. Ya que me pongo tocapelotas también mencionar que creo que el Director abusó de los planos cortos, pero eso ya es una pijada. Si alguien hace un remake, por favor, que lo haga con John Cusack, y no con Fran Perea.
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